2. TEORÍA DEL TIEMPO

2.a) Conceptos clásicos

2.a.1. La percepción subjetiva del tiempo

El tiempo es un concepto muy filosófico ya que su percepción es diferente para cada persona en función de la actividad que está desarrollando e incluso del estado de ánimo. Recuerda la dicotomía básica percepción-realidad de la filosofía que tantas discusiones aporta; muchas de ellas inútiles por situarse fuera de la lógica natural o suponer un callejón sin salida en sí mismas.

Si nos preguntamos qué es el tiempo lo primero que nos percatamos es que se encuentra muy ligado al de la vida misma, es arduo imaginar la vida sin su existencia.

El tiempo es una de las variables que utiliza nuestro cerebro para ordenar la información que le llega o genera, y en ese sentido es una variable global.

Esta acepción se podría definir como aquélla que tienen los niños pequeñitos cuando son tan pequeños que el mundo es "su mundo" y ellos dirigen el tiempo. Por eso piensan que cuando se duermen el mundo les espera inmóvil hasta que se despiertan y que todo debería estar igual que cuando se durmieron.

Es obvio que la percepción subjetiva del tiempo cambia radicalmente. Cuando estamos dormidos prácticamente no existe; sólo cuando tenemos sueños somos algo conscientes del transcurso del tiempo, pero normalmente no tenemos ni idea de cuánto tiempo hemos estado con un sueño particular.

Cuando estamos despiertos también tenemos una percepción del tiempo muy variable. Si hemos estado muy ocupados parece que va más deprisa; por el contrario, cuando nos sentimos aburridos tenemos la sensación de que se ralentiza.

Otro efecto similar en cuanto a la velocidad del tiempo se produce por el estado de ánimo. Si estamos muy contentos también parece que el tiempo va más deprisa, mientras que si tenemos un gran deseo de que se produzca un hecho del futuro próximo parece que se detiene, como si quisiera llevarnos la contraria.

En definitiva, cualquier actividad, ya sea física, mental o emocional, afecta significativamente la percepción subjetiva del tiempo, sin que tengamos medios de medir con precisión sus pequeñas variaciones.

 

2.a.2. El tiempo absoluto como concepto objetivo

Todos los niños tienen una etapa en la que desarrollan el concepto objetivo del tiempo para comprender por qué han ocurrido muchas cosas y ellos no se han enterado de nada. Sencillamente, han estado dormidos.

Con carácter más general, para evitar la subjetividad de su percepción y poder comunicar y reconocer aspectos temporales se crea un concepto abstracto que se intenta medir con instrumentos objetivos como el reloj.

Medición del tiempo
Reloj con colores

La principal característica de este concepto es la de ser absoluto. No depende de ninguna variable externa o interna al individuo, es un concepto abstracto pero real como la vida misma.

A lo largo de la historia, la humanidad ha ido desarrollando mecanismos para medir el tiempo objetivo cada vez mayor precisión, llegando a resultados impresionantes en la disminución de los márgenes de error: el reloj atómico.

Sin embargo, la medición exacta no es posible, todo mecanismo estará inevitablemente condicionado por su propia naturaleza. El único reloj perfecto sería invisible y abstracto.

El modelo post-newtoniano de la Física Global mantiene el tiempo y espacio absolutos y explica satisfactoriamente los mismos fenómenos que la Física Moderna, como la órbita de Mercurio, y algunos más como la configuración electrónica del átomo o la energía y la materia oscura. En sus libros, como el de Física y Dinámica Global analiza en profundidad el movimiento, tanto de la masa sobre el Éter Global como de la luz sobre el éter luminífero o campo de gravedad.

 

2.b) Definición de tiempo relativista

Por razones metafísicas u oscuras, la Física Moderna elige una definición relativa del tiempo al condicionarlo a su medición sin fijar todas las circunstancias conocidas que afectan a los relojes atómicos; en lugar de buscar una medida que se ajuste al concepto absoluto, intuitivo y, por lo tanto, mucho más eficaz para entender la realidad física.

La definición de segundo actual es la duración de 9.192.631.770 períodos de radiación correspondiente a la transición entre los dos niveles hiperfinos del estado fundamental del isótopo 133 del átomo de cesio, en un estado y condiciones concretas. Y la definición de metro es la distancia que recorre la luz en el vacío durante un 299.792.458avo de segundo.

En consecuencia, la definición de metro es derivada de la definición de segundo. Si la duración de un segundo cambia, la longitud de un metro debe cambiar para mantener la velocidad de la luz constante como se explica en el apartado sobre el tiempo relativo del libro Teoría dela Relatividad, Elementos y Crítica.

 

 

 

 

 

Cuando Mª José acaba la página metafísica,
le pregunta inocentemente a Pollwick:

–¿Qué te parece como ha quedado?–

Pollwick le responde:

–Muy bien, pero no sé, yo creo que lo veo todo en otra dimensión:
¡Pobre la que no esté orgullosa de lo que es y no aprecie lo que no es!

Mª José, un tanto desconcertada, le dice para descolocarle:

Tengo un amigo marica que le gustan los vampiros.

Y Pollwick continúa a su bola:

Pues yo conozco un capullo que tiene vértigo.