4. Metafísica y realidad física

4.a) Filosofía, ciencia y religión

En el ámbito de la metafísica y la filosofía la dualidad aludida de la realidad subjetiva y objetiva puede tener fuertes implicaciones puesto que, en el fondo, estamos hablando de mecanismos básicos de la vida.

Las experiencias personales donde se sienten los cambios en la velocidad temporal o la aceleración del tiempo están íntimamente ligadas a los conceptos de vida, esfuerzo y amor; por tanto, pertenecen al ámbito de la metafísica y de la realidad subjetiva.

Todavía estamos lejos de descubrir la base última de la vida en términos científicos, pero si la energía está viva en el sentido de ser portadora de voluntad, libertad y amor en sí misma, no cabe duda que avances en el conocimiento de su comportamiento y características nos acercarán a los mecanismos iniciales y primarios de la Vida.

En cualquier caso, aunque la influencia mutua de la ciencia, la filosofía y la religión sea beneficiosa es innegable que no se deben mezclar demasiado.

En algunas ocasiones, da la impresión de que a lo largo de la historia han estado jugando con la realidad física al corro de la patata y, en otras, al perro, al gato y al ratón!

 
 

4.b) El tiempo, el espacio y la velocidad

Estos conceptos de la física (realidad objetiva si excluimos parte de la realidad cuántica y de la Teoría de la Relatividad) se encuentran asimismo muy ligados a la metafísica y a la vida, es arduo imaginar la vida sin la existencia del tiempo.

La percepción del tiempo es subjetiva, llegando a desaparecer cuando estamos dormidos. Esto también es patrimonio común de la física y la metafísica.

Para evitar la subjetividad y poder comunicar la realidad física y reconocer aspectos temporales se crea un concepto abstracto que se intenta medir y determinar por medios independientes del observador. Es el tiempo de los relojes.

La principal característica de este concepto es ser absoluto. No depende de ninguna variable externa o interna al individuo, es un concepto abstracto, quizás no exista en la realidad, pero como concepto es absoluto y real como la vida misma.

Junto a estos conceptos clásicos del tiempo, subjetivo y objetivo, aparece la relatividad del tiempo de la Física Moderna. El tiempo viene marcado por las fórmulas matemáticas que lo producen y por la propia definición relativa de segundo, que lo único que provoca es confusión conceptual y pérdida de su noción intuitiva.

En definitiva, el tiempo científico debería ser una función monótona, creciente y continua con una unidad definida para condiciones concretas del resto de variables.

Con el espacio pasa algo parecido, es un concepto absoluto y abstracto y se debería cambiar la definición de metro para hacerlo independiente del tiempo, la gravedad y la energía. No debería ser muy difícil.

Sin embargo y por diversos motivos, la tendencia actual es a crear las dimensiones espaciales que hagan falta para ajustar sus modelos matemáticos.

 

4.c) Aceleración del tiempo

Al observar el juego metafísico-matemático de la Ecuación del Amor y la obtención de la gravedad en función del amor y de la energía, el tema cambia de perspectiva puesto que parece que la fórmula del amor puede tener implicaciones en la ciencia de la física y no ser un mero ejercicio de metafísica y poesía científica como era la pretensión en un principio.

Podría ser un punto de vista subjetivo del universo, al leer la fórmula nos damos cuenta que interviene la aceleración, o mejor, la velocidad del tiempo y eso forma parte de la ficción, metafísica o realidad subjetiva. Ya hemos comentado que la realidad objetiva no se ve afectada en absoluto por la percepción subjetiva o relativa de los seres.

En concreto la gravedad subjetiva coincide con la objetiva siempre y cuando la velocidad subjetiva del tiempo coincida con la objetiva.

Esta reflexión sobre los seres recuerda el párrafo del libro de la Evolución Condicionada de la Vida "A pesar de este planteamiento filosófico sobre la vida que, en última instancia, llevaría a suponer que todos los seres son seres vivos; seguiremos utilizando la definición de seres vivos como animales y plantas, puesto que es un término útil al hablar de genética y es el uso normal del mismo".

Ahora, en la escala de la realidad física no tenemos ese problema, podemos referirnos al carácter subjetivo de cualquier objeto. En la medida que este carácter subjetivo pueda suponer un cambio real y premeditado en el tiempo o en la velocidad de la luz nos estaríamos encontrando con la vida misma o una de las manifestaciones más elementales del ejercicio de la libertad.

Hay que tener cuidado con la comprensión conceptual de las fórmulas matemáticas, pues alguna de ellas puede ser más metafísica de lo que se podría esperar.

Por ejemplo, la aceleración del tiempo al cuadrado en la Ecuación del Amor podría entenderse como:

  • El inverso de la aceleración normal por metro cúbico (s² / m m³).
  • Otra alternativa pudiera ser (kg / N m³) que sería la relación entre la masa y la fuerza por unidad del espacio tridimensional o volumen. Y ya sabemos que dicha relación entre la masa y la fuerza está relacionada con la velocidad y la aceleración: se trata del concepto de masa global o masa propia más masa cinética.

  • Otra más es (s s/m m³) que se podría leer como algo a lo que se añade la propiedad del tiempo, de velocidad y se le asocia un contenedor espacial tridimensional.

  • Sin embargo, parece que la interpretación física más razonable sería que (s²/m²) es el inverso de la y significa la relación entre masa y energía. Y que el (1/m²) restante se refiere a una relación inversa con la constante G de la Ecuación del Amor, es decir, que el Amor por la Energía nos da la aceleración de la gravedad de forma similar a la fórmula normal de la gravedad.

Seguramente si continuásemos buscando aparecerían otras posibilidades.

  • Metafísica y percepción subjetiva del tiempo.

    La Ecuación del Amor en su formulación inicial normalmente se refiere al tiempo, pero opera igualmente sobre el espacio e indirectamente sobre la velocidad espacial y su inverso o velocidad temporal.

    Sería bonito entender tanto la visión de la subjetividad que encarna la aceleración del tiempo como la representación de la realidad objetiva por la Ecuación del Amor en su faceta de relación entre fuerza por cada kilogramo y la energía.

    Esto nos da una idea de la importancia de la correcta interpretación de las expresiones matemáticas en las que ambas facetas se pueden manifestar.

    Y, al mismo tiempo, permite la comprensión de la necesaria coincidencia de los dos puntos de vista para cualquier instante o corte temporal dado para las variables físicas en estudio.

¡Yo he de admitir que esta parte nunca la he entendido muy bien!

Por supuesto, los siguientes párrafos no son una argumentación científica de la variabilidad de la velocidad de la luz ni de nada, sino una interpretación personal y más o menos razonable de la caprichosa percepción del tiempo, puesto que no podemos sentir directamente la variación de la velocidad de la luz al ser ésta un concepto relacional abstracto.

Desde la perspectiva subjetiva del tiempo, nuestro cerebro la aprecia cuando nuestra velocidad vital cambia y por eso sentimos los cambios en el tiempo. Extrapolando al caso de la luz, lo que puede implicar la aceleración del tiempo de la Ecuación del Amor es el cambio en la velocidad de la luz.

Claro que este cambio de percepción vital viene de nuestro interior, podría hasta tener algo que ver con las variaciones gravitatorias en el interior de los objetos y, desde luego, otros posibles aspectos totalmente desconocidos para todos nosotros y, por lo tanto, por ahora del mundo de la metafísica.

 

4.d) Una interpretación familiar

Desde una perspectiva subjetiva familiar se pueden sacar algunas conclusiones interesantes, pero totalmente irrelevantes para la ciencia y para el mundo ajeno a la familia, como la metafísica no familiar. No obstante, como ejemplo de relatividades y subjetividades especiales me parece muy bueno.

Por un lado, del concepto de energía tenemos que:

1 Julio = 1 Newton * metro

Por otro, un Molwick [c/G (1/kg m)] es por definición tautológica igual a una Susana. Por lo tanto, dividiendo por kg y despejando (N/kg) de la igualdad del apartado anterior nos quedaría:

(N/kg) = N m Mw = Julio * Susana

Y eso solo puede ser:

David = Julio * Susana

Es decir, que tres hijos están relacionados por el amor ☺. Julio es energía pura, David es fuerte y Susana, bueno, lo intentaré con una poesía de amor eterno:

 
 

 

 

Poesía de amor eterno a Susana