9.b.1. Teoría de Lamarck

Doctrina evolucionista expuesta por el francés Lamarck, en 1809, en su Obra Filosofía Zoológica.

De acuerdo con teoría de Lamarck, la evolución de las especies vendría dada por la siguiente secuencia de hechos.

  • Los cambios ambientales originan nuevas necesidades.
  • Éstas determinan el uso o desuso de unos u otros órganos.
  • Tales órganos se desarrollan o se atrofian, respectivamente.
  • Los caracteres así adquiridos son hereditarios.
Jean-Baptiste de Monet
Lamarck (1744-1829) (Imagen de dominio público)
Lamarck

Esta teoría era por lo tanto también una teoría sobre el origen del hombre.

La teoría de Lamarck se suele condensar en la frase: la función crea el órgano y la herencia fija el cambio en los descendientes. En consecuencia, el origen del hombre sería el pensamiento de los monos.

El ejemplo típico que se pone para explicar la teoría de Lamarck es la evolución del cuello de la jirafa debido al esfuerzo de comer hojas de los árboles.

Un análisis crítico de la teoría de Lamarck se encuentra en el título III.

 

9.b.2. Teoría de Darwin de la selección natural

Teoría biológica de la selección natural expuesta por el naturalista inglés Charles Robert Darwin en su obra fundamental El Origen de las Especies, en 1859.

Frente a la doctrina evolucionista de Lamarck, Darwin propuso como motor básico de la evolución la selección natural que se podría resumir en los siguientes puntos:

  • Los individuos presentan variaciones.
  • La escasez del alimento les obliga a luchar por la existencia.
  • Aquellos individuos dotados de variaciones ventajosas tienen más probabilidades de alcanzar el estado adulto, reproducirse y legar dichas variaciones a su descendencia.

Desde el punto de vista la filosofía, la teoría de la selección natural de Darwin se basa en la corriente denominada emergentismo.

Posteriormente Darwin añadió en su obra El Origen del Hombre y la Selección Sexual (1871) un nuevo factor, la selección sexual, mediante la cual las hembras o los machos eligen como pareja a los que presentan cualidades más atractivas.

En consecuencia, las variaciones genéticas o genes son mutaciones aleatorias; supuestamente, su personaje no está dirigido.

Un análisis crítico del Darwinismo se encuentra en el título III.