Spaceau.
En el experimento científico del movimiento del agua (Fizeau) se produce un incremento de la velocidad de la luz en el agua en relación a cuando el agua está en reposo, pero conviene señalar que nos referimos a un reposo solidario con el movimiento de la Tierra y su campo gravitatorio.
Un experimento similar con la velocidad de la luz y el agua en el espacio (Spaceau) nos debería de dar resultados diferentes a los de Fizeau, incluso manteniendo el mismo observador, es decir, el conjunto del aparato del experimento científico en ambos casos.
La diferencia de velocidad de la luz con el agua en movimiento o en reposo solidario a la nave espacial respecto a sus respectivas velocidades en la Tierra se deberá, dada la independencia de la velocidad de la luz de sus fuente dentro de cada campo de gravedad concreto, a que en el espacio la parte del arrastre de la luz debido al campo gravitatorio de la Tierra no existirá.
Lógicamente, el experimento con agua y luz se ha de realizar en una nave espacial alejada suficientemente del campo de gravedad de la Tierra.
Creo que el experimento científico Spaceau confirmará el comportamiento previsto por la Teoría de la Equivalencia Global que acabamos de describir. En principio, el comportamiento será contrario al previsto por la Teoría de la Relatividad de Einstein; pues según ella la velocidad de la luz es independiente del observador o, lo que es lo mismo, independiente del sistema de referencia que se tome y, con mayor razón, si es el mismo observador.
No obstante, a pesar de que el experimento científico Spaceau sea adecuado para comprobar el menor arrastre de la luz por el agua en el espacio que en la Tierra, al faltar la parte de arrastre producido por el campo gravitatorio de la misma, para evitar aceptar la incorrección de la Teoría de la Relatividad siempre se podrá aducir que los sistemas de referencia son no inerciales, que los relojes atómicos miden diferentes tiempos, que el espacio se ha dilatado, que el sistema de ecuaciones no es local, etc.
Hasta es posible que encuentren alguna coincidencia matemática de tipo pitagórico con origen en otros mundos, por no reconocer que no encuentra ningún significado físico en nuestro mundo.
Tampoco pasa nada, no es la primera que ocurre ni la última, las coincidencias matemáticas en los experimentos científicos existen o, dicho de otro modo, las interpretaciones alternativas a un mismo hecho son posibles. Un ejemplo muy bueno en el átomo de Bohr con sus órbitas circulares y deducción del valor de la constante de Rydberg con mucho decimales y luego parece ser que tanto con el actual modelo atómico de Schrödinger como con el propuesto por la Mecánica Global ni son circulares, ni son órbitas alrededor del núcleo, ni son órbitas fijas.
LMM (Lejano Michelson-Morley) o LISA (Laser Interferometer Space Antenna)
Recientemente (2006) me he llevado una agradable sorpresa, la NASA está preparando un nuevo experimento en el espacio, LISA o Laser Interferometer Space Antenna. Dicho experimen.to físico tiene como misión principal detectar las ondas gravitacionales a través de interferometría en el espacio con tres naves espaciales. Las características técnicas se pueden leer en la página correspondiente de la NASA. Están incluso en español para niños.
Este experimento físico coincide plenamente con el Lejano Michelson-Morley propuesto por la Teoría de la Equivalencia Global para demostrar la incorrección de aspectos tan esenciales de la Teoría de la Relatividad como el axioma o postulado de la constancia de la velocidad de la luz.
En principio, para el año 2010 está programado el lanzamiento del cohete que llevará las tres naves espaciales que componen el proyecto LISA a una situación alejada de la Tierra (órbita solar parecida pero 20º de retraso respecto de la órbita de la Tierra).
Espero que la NASA se lleve también una gran sorpresa cuando, además de posiblemente no detectar ondas gravitacionales, descubra que la Teoría de la Relatividad (RE y RG) de Einstein entra en contradicción directa con los resultados del experimento LISA (Laser Interferometer Space Antenna).
El resultado esperado, según la Teoría de la Equivalencia Global (TEG), del experimento LISA de la NASA también sería muy agradable para las neuronas porque la Teoría de la Relatividad ciertamente no simplifica o facilita el trabajo de miles de científicos. Vamos, lo de la famosa navaja de Occam que tanto gusta a algunos escépticos.
Se trata de comprobar si la luz se desplaza sobre el espacio euclídeo tridimensional como si fuese montada en una alfombra mágica, donde dicha alfombra sería precisamente el campo de gravedad. Esta característica permitiría explicar los resultados del experimento de Michelson-Morley sin recurrir a la relatividad del tiempo. La luz recorrería en dicho experimento la misma distancia en ambos ejes y, por eso, las interferencias no se ven afectadas por el cambio de orientación de los ejes. En definitiva, el campo de gravedad como medio soporte de la luz.
Para verlo de forma intuitiva, sería como si hiciésemos un experimento similar con una serpiente sobre una plataforma montada en un tren en movimiento.
Para facilitar la comprensión, veamos el ejemplo del maratón de Lucecita con la gráfica de la Alfombra Mágica.
Lucecita se desplaza siempre a la misma velocidad, 1 km/h pero tarda 3 horas en recorrer 5 km porque durante una hora anda sobre una alfombra en movimiento con una velocidad de 2 km/h.
La novedad conceptual es que Lucecita se desplaza siempre a la misma velocidad si tomamos como sistema de referencia la base sobre la cual se desplaza. Es decir, lo que tiene una velocidad variable es el sistema de referencia.
Para aplicarle el ejemplo a la luz debemos situar la Tierra en la alfombra, pues ésta simula el campo gravitatorio. Entonces, lo primero que debemos tener en cuenta es que la velocidad de la luz es bastante mayor que la de Lucecita y mucho mayor que la de la alfombra, lo cual dificultaría, en su caso, la percepción de la realidad, sobre todo cuando los humanos estaban empezando a volar en avión.
Dicho de otra forma, la velocidad de la luz es independiente de la de su fuente sólo si se mide desde su sistema de referencia natural, pero no lo es si la medida es externa al mismo. Su velocidad es, sencillamente, aditiva respecto a la del campo de gravedad.
Si efectuamos el experimento Michelson-Morley fuera del campo de gravedad de la Tierra, la luz no estará arrastrada ni por dicho campo ni por la nave espacial mientras que los espejos seguirán siendo arrastrados por la nave espacial.
Ello deberá producir alteraciones en las franjas de interferencias con el giro del aparato respecto de la dirección de la nave espacial tal y como habían previsto los clásicos en el experimento Michelson-Morley original. Esta es la razón de que a este experimento le haya denominado Lejano Michelson-Morley.
Conviene precisar que no sería suficiente el realizarlo en órbita terrestre o con cambios en la intensidad del campo de gravedad puesto que se podría aducir que las variaciones en las franjas de interferencias producidas se deben a pequeñas variaciones en la velocidad de la luz explicadas por la Teoría de la Relatividad General de Albert Einstein.
En consecuencia, para evitar complicaciones argumentales sería mejor realizar el experimento fuera del campo de gravedad de la Tierra. En esa situación, de acuerdo tanto con la Relatividad Especial como con la Relatividad General, el experimento Lejano Michelson-Morley debería dar idénticos resultados que el clásico efectuado sobre la superficie terrestre.
Por el contrario, si la TEG es correcta los resultados serán esencialmente distintos y el tiempo volverá a ser un concepto que los humanos asimilan en los primeros años de su vida.
En su caso, si se analizasen cuantitativamente las interferencias producidas, se debería deducir que son consecuencia de la velocidad de la nave espacial respecto del campo de gravedad donde se desarrolla el experimento.
Por lo tanto, quedará demostrado que dicho campo de gravedad se encuentra en reposo respecto de la luz. Razonando a la inversa, cuando la nave espacial esté en reposo respecto del campo de gravedad no se producirá ninguna interferencia.
Este último caso es precisamente el del experimento normal de Michelson-Morley, puesto que se realiza en una nave espacial llamada Tierra que viaja por el espacio. La nueva interpretación se debe a que ahora no estamos tomando la premisa de la independencia de la velocidad de la luz de su fuente, puesto que hemos señalado anteriormente que ésta era sólo a medias, al ser aditiva respecto a la del campo de gravedad.
Otro aspecto interesante de este experimento de ciencia es que no hacen falta ni trucos de magia ni transformación alguna para que la velocidad de la luz permanezca constante respecto a su sistema natural y al mismo tiempo cambie si el sistema de referencia inicial acompaña a la Tierra y el final al Sol. Al igual que, en principio, la velocidad propia de Lucecita sea la misma en la alfombra o en la tierra.